lunes, 27 de octubre de 2008

Supersticiones marineras

Posiblemente más uno que otro de los transeúntes se habrán visto enredados en alguna supersitción que otra... Alguno por ideología, porque encuentra certeza en el asunto de que un gato negro cruzando por el frente trae consigo un mal presagio, siendo el representante en tierra del mismísimo Satanás; otro por experiencia, como haber abierto un paragüas dentro de la casa y al hacerlo haya roto un jarrón de la dinastía Ming; también están aquellos que en fechas de exámenes no cruzan debajo de una escalera "por las dudas". En definitiva, ya en tierra, con tantas cosas al alcance de la vista, de la mano, podemos sucumbir ante el mistisismo, la imaginación y su fantasía respectiva. Ya en tierra, donde casi todos los fenómenos están bajo control, donde la lluvia y el viento no afectan si estamos dentro de casa; donde los rayos y truenos, hasta el poder mismo de las olas y todo ese oscuro e inmenso vacío que presenta el océano quedan tan lejos que no son más que viejos cuentos o películas que vimos en momentos de la vida.
Imaginémonos ahora sin reparo alguno, presas del miedo, la impotencia, la insertidumbre o la sorpresa que nos puede deparar cualquiera de los fenómenos anteriores. Si creemos en Dios, le rezaremos, y sino... pues también! pero además le prestaremos suma atención a cada superstición que se nos diga. No vaya a ser cosa que se cumpla y.......

Bien, por eso a continuación damos algunas supersticiones marineras que suelen oirse (y otras que no tanto). Para que las tengan en cuenta y sepan cuando les pasa algo... por qué les pasa! Mmmmmuajajajaja!

1) Cambiarle el nombre al barco. Quien lo haga se hundirá con él.

2) Mujeres a bordo. ¿Qué calamidades y tormentas podrían traer...? ¡Todas!

3) Curas a bordo. ¡Peligroso, muy peligroso! ¡Y ni hablar si son pelirrojos! (no es juego de palabras)

4) Silbar en cualquier sitio del barco. ¡Por favor! ¡¿Desafiar a Eolo de ese modo?! ¡Ni pensarlo!

5) Dañar un albatros. Digamos que son marineros encarnados que si los lastimás, te traen tormentas por el resto de tus viajes.

6) Llevar flores o paragüas a bordo. Mala suerte pura, sin más.

7) Los martes. No te cases, pero mucho menos te embarques! Y si cae 13, mejor que reces.

8) Llevar muertos o ataúdes a bordo. Te mata...

9) Ver un cadáver flotando en el agua. Malos augurios, muy malos.


¡Y hay de las que te salvan!

1) Colocar monedas bajo el palo mayor al momento de colocarlo. Pues es una ofrenda a los Dioses cuida palos.

2) Llevar un aro en la oreja. Cosa que aleje bien a las tormentas, ¿no?

3) Lanzar una moneda por la borda. Asegura que salgamos de una niebla espesa o de una calma chicha. En este último caso, silbar es algo bueno que estimula a Eolo.

4) Tatuarse un crucifijo en algún lugar de la espalda. Te cuida, mas vale.

5) Salir del barco con el pie derecho. Es un muy buen primer paso.

6) Cualquier plumífero a bordo. Es un buen augurio.

7) Un mascarón de proa de una figura femenina mirando al frente. Seduce y calma los males.

8) Darle un nombre único (que no lo tenga otro barco) y femenino a la embarcación. Salvación instantánea, garantizada.

9) Darle bautismo al barco rompiendo una botella o cristal sobre su casco. Dios le va a prestar más atención así.
Bueno, esas son algunas supersticiones. Si alguien conoce alguna otra, ¡hágala saber!



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